El tipo está solo en su trabajo
porque se quedó haciendo horas extras; es de noche. Y junto a él:
la última mina que entró, “la nuevita”... Que no pone
resistencia a la lengua descortés del tipo y éste la prefiere así:
callada.
Entonces suena el celular del quía (lo
llama su mujer) y el tipo deja de manosear las tetas de la mina y
atiende: “En un rato voy, mi amor. Dejame los fideos en baño
María”. Porque... Claro, el tipo vive con una mujer que le cocina
fideos.
Cuando sale del trabajo, en la puerta
de vidrio esmerilado se lee en mayúsculas helvéticas: MORGUE.
El tipo le tiene miedo a la vida y no a
la muerte.
Los muertos son cosas... Y canta, el
tipo canta mientras maneja hacia su casa: “Sag mir wo die Blumen
sind, wo sind sie geblieben. Sag mir wo die Blumen sind, was ist
geschehen?” Y también se mira en el espejo y se tira desodorante
para sacarse el olor a muerta.
Y sabe que la muerte es una quimera, es
inalcanzable.
Llega a su casa, los hijos duermen y la
esposa está en el sillón del living viendo alguna película con
Julia Roberts o algo por el estilo; le da un beso en la frente y va a
la heladera para prepararse agua con limón y sabe que las personas
no mueren de forma natural porque la presencia de las personas en el
mundo es un cuestionamiento, es una interrupción y la muerte es un
accidente de esa interrupción...
Come los fideos y se pone a ver la
televisión con su esposa.
La imagina muerta como a la mina de un
par de minutos antes... La imagina sobre una plancha de metal o en la
cama misma. Esa que comparten todas las noches... La imagina bella
como en ese momento pero bella para siempre... La muerte es una forma
de eternizar un instante. La muerte es el equilibrio de tus virtudes
y tus defectos... La muerte es perfecta.
El tipo piensa en todo esto mientras
Julia Roberts dice la boludez esa de la chica frente al chico
pidiéndole que la quiera... Aunque... El tipo también quiere que lo
quieran. Lo quieren su esposa y sus hijos pero quiere más... ¿Lo
quieren sus muertas queridas?
Cuando la actriz dice esa frase, él
toma la mano de su esposa y le da un beso en la mejilla y se lo da
con sinceridad, es un beso genuino porque sabe que la película es
una verga pero entiende la importancia de las palabras... Y él ama a
su esposa. Y ella es bella como Marlene.
Y ve que su esposa es casi perfecta...
Si tan solo estuviera muerta... Bastarían unos pocos movimientos
para hacer realidad su fantasía... Pero tendría que ser algo
delicado... Porque ella es divina... La muerte puede ser dulce como
un veneno... Y mientras piensa en todo esto sobreviene la erección
que es percibida por su esposa.
¿Y por qué no se matan ambos? Claro,
el asunto de los hijos... Si se mataran ahí mismo pasarían a ser
perfectos, bellos los dos...
La esposa le empieza a acariciar la
erección por arriba del pantalón y la mano que lo acaricia está
viva, está tibia, tiene pulso... La esposa lo masturba hasta que el
tipo eyacula y queda suspendido e una inconsciencia total y en ese
instante en que todo queda estático, la esposa le clava un cuchillo
en la garganta para chuparle toda la sangre y decirle entre sorbo y
sorbo que lo ama. Y lo ama de verdad.
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