domingo, 29 de enero de 2023

La quinta de Luli

 

El otro día soñé que adoptaba a una niña que había perdido a sus padres en alguna guerra y yo la cuidaba y trataba de brindarle todo el apoyo que una niña necesita y, cuando cumplía 18 años mi hija adoptiva, yo entraba a su cuarto a la noche y le decía: “Hija, papi necesita un nuevo riñón" y le guiñaba un ojo. Ahí mi hija empezó a gritar y a llorar y yo me desperté sobresaltado.
Empezó siendo un lindo sueño y se transformó en una pesadilla por culpa de la hija adoptiva de mi sueño. Ese sueño me confirmó lo que siempre he sostenido: los hijos adoptivos suelen ser desagradecidos. Tampoco es que los hijos biológicos sean gran cosa.
Tampoco es que me interese tener hijos para hacerles pagar deudas. No me interesa tenerlos y punto. Pero basta del tema hijos.
Está haciendo mucho calor en estos días de enero (como la canción de Shakira, jaja) y muchas ganas de vivir no me dan pero hay mucha gente que la pasa bien como… las chicas lindas y chetas que se juntan en la pileta de una Luli a tomar Campari, escuchar a Camilo y fumar flores. Pero no soy quien para determinar que esas chicas la están pasando necesariamente bien porque tienen que depilarse enteras y someterse a otros procedimientos para ser hegemónicas. Reconozco que empecé siendo prejuicioso y, si las chicas me quieren invitar a la pileta (creo que eso le corresponde a Luli) así me cuentan sus otros problemas, yo iré encantado para escuchar y aprender aunque me quiera hacer el harakiri con un flota-flota porque va a estar sonando Camilo mientras una de las chicas me cuenta: “Yo soy lesbiana pero no le puedo decir a mis padres y en mi trabajo tampoco lo saben por eso llevo a un chico mediocre y educado cuando tenemos cumpleaños porque me funciona como escudo social y nos damos algunos besos para que crean que soy heterosexual y todo eso y funciona como una relación de mutualismo porque a mí no me joden y el chico mediocre puede decir que sale con una tetona”.
Y mientras la chica me diga eso yo asentiré con mi cabeza como diciendo: “Qué sociedad de mierda en la que vivimos y encima siguen pasando canciones del pelotudo este que canta como si fuese un nenito de seis años que quiere que la mamá le compre un Kinder o que le dé la tarjeta de crédito para comprarse puntos en algún jueguito de colores y cositos que tiran rayos por el ano y, encima, el Campari no me gusta".
Creo que será mejor si no voy a la quinta de Luli porque me voy a embolar, la voy a pasar mal y, la verdad, los problemas que tengan me importan muy poco. Pero seguro que los tienen, de eso no tengo dudas.
Reconozco que, después de decidir no ir a lo de Luli, un poco de curiosidad me dará saber qué podrán estar haciendo pero en seguida mi conclusión será: «Claro, se están sacando selfies porque no saben que las selfies son un instrumento de vigilancia y control y ellas le están diciendo al gobierno y a Mark Zuckerberg  “Holis, acá estamos con las chiquis tomando algo en la pile” y no se dan cuenta de que Marquitos y otra gente saben que las chicas tienen prepaga, historia clínica, a dónde se van de vacaciones, que una alquila, que la otra tiene VPH y todo así».
Sin embargo, con todo esto que digo, tengo bien claro que Luli y las otras chicas la pasan re bien y son sanas comparadas con mucha otra gente como, no sé, las viejas ludópatas y macristas que van a los bingos o los rugbiers que, mientras yo escribo esto, están manteniendo prácticas de abuso naturalizado contra otros rugbiers bajo el pretexto de que son tradiciones de club. Así que, podrán decir lo que quieran de Luli y las chicas pero hacen la suya sin joder a nadie salvo por una que es un poco gorda y no la invitaron porque les da cosa pero, por lo demás…
Tampoco me quiero poner tan serio y decir cosas que todos sabemos: que hay gente que, con este calor, la pasa mal en serio. Ya sabemos eso y no quiero llenar espacio con lugares comunes y demagógicos.
Mi abuela me mandaba a la tómbola a que le hiciera los números de la lotería provincial pero no era de esas viejas de verga que van a los bingos los viernes a la noche y los domingos van a misa para rezar por los pecados de la humanidad desde una posición de superioridad moral que no tienen. ¿Ustedes saben que funciona así? Si alguien les dice que va a rezar por los pecados de ustedes esa persona es una creída de mierda. ¿Quién les dijo que necesitamos que recen por nuestros pecados? Además, si quieren rezar por los pecados de alguien que recen por los pecados del Diablo que es el mayor pecador de todos y a nadie parece importarle. Pobre loco. Y en el Infierno debe hacer un calor de la concha de la lora y ahí no hay quinta de Luli ni nada… pero seguro pasan a Camilo.

 

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