Caso Angela Wolf
Como todos sabemos (y no
podemos negar, aclaro, por las dudas) el jueves 1 de enero del año 1970 a las
00:05:39 (que consten los segundos porque después andan diciendo, y ya sabemos
quiénes y ellos también lo saben, vamos, “Ay, yo no me di cuenta de ese detalle”,
bueno, vamos a ser bien precisos con los detalles para que no queden dudas) la
señorita Dorothea Wolf, aquí presente, llamó a su hermana, ya fallecida, Angela
Wolf residente, al momento de vivir en la ciudad de Boston en Massachusetts.
Es menester que tengamos en
cuenta una serie de detalles, a saber: la hermana de Dorothea Wolf, es decir,
Angela Wolf, pese a ser accionista mayoritaria de la empresa de su esposo,
también fallecido, Joseph Heidelberg, con sucursales en Estados Unidos y también
en Barcelona, Marsella, Belo Horizonte, Río de Janeiro, Bhopal y Gwailor (estas
dos últimas ciudades se encuentran en la India), destinaba los dividendos que
le dejaba la empresa a las obras de caridad y vivía con el modesto salario de
su jubilación como docente de escuela primaria.
La hermana de Angela Wolf,
me refiero a Dorothea Wolf, aquí presente, conocía este detalle y sabía que su
hermana no tenía acceso a su dinero sino a través de su contador el señor, aquí
presente, Bruce Königstuhl, quien había sido el contador de confianza de Joseph
Heidelberg. Heidelberg y Königstuhl eran, además, amigos desde los tiempos de
la mocedad. Observen este detalle.
Por esto sostengo (voy a
desarrollar mejor más adelante) que ni Dorothea Wolf ni Bruce Königstuhl
tuvieron nada que ver con el asalto perpetrado a Angela Wolf que causó la trágica
muerte de esta última. Pero sigamos con los detalles porque esto se pone,
señoras y señores, cada vez más interesante.
Un año antes de morir, Angela
Wolf publicó una nota firmada por ella (no sabemos quién, exactamente, la
escribió pero todo lleva a pensar que no fue la propia Angela dada la precisión
científica de la nota en cuestión, precisión científica que escapaba a los
conocimientos de Angela) en la que denunciaba a la empresa de jugos y gaseosas Wells.
En dicha nota se afirma que, luego de varias investigaciones realizadas en los
laboratorios Kendall y Tremont (dos laboratorios independientes entre sí y que
no guardaban relación de dependencia ni lealtad para con la señora Angela Wolf)
se descubrió que los jugos y gaseosas manufacturados por la empresa Wells
contaban con un alto nivel de ortofosfato de sodio que causa serios problemas de
salud. Creo que no hace falta decir que la población etaria que más consume
este tipo de productos se encuentra comprendida entre los cinco y los catorce
años pero no lo digo yo sino que lo dice el estudio realizado por Alan P. Richardson
y James H. Paine (ambos profesores de Matemáticas para la Universidad de
California) así que, si nos atenemos no a mi autoridad sino a la de los
expertos, no hace falta aclarar que la población más vulnerable a los efectos
nocivos del ortofosfato sódico son los niños.
A raíz de esta denuncia
firmada por Angela Wolf y publicada en el periódico The Boston Globe, las
acciones de Wells cayeron 9.67 puntos desde el momento en que la denuncia fue
publicada. Es correcto decir que esto generó pérdidas cuantiosas de dinero y es
válido decir que esto es un motivo lógico de encono por parte de George Wells
para con Angela Wolf.
Rosie Anderson, vecina de
Angela Wolf, junto a su amiga Deborah Spencer, ayudaron a realizar el identikit
del hombre que vieron salir por la puerta trasera de la señora Angela Wolf el
día 1 de enero del año 1970 apenas pasadas las doce de la noche cuando, como
todos sabemos, el mundo occidental estaba sumido en el jolgorio de los fuegos
artificiales.
Ustedes ya han visto el
identikit realizado por los expertos de la Policía y también han visto ustedes
que coincide con Anthony Houghton quien también se encuentra en esta sala,
quien tenía antecedentes por asaltar una licorería, por agredir a un empleado
en una tienda de jardinería y por golpear a su esposa pero lo más relevante en
este caso es que el señor Houghton trabajó hasta el año 1971 para la empresa de
jugos y gaseosas Wells.
El arma de la cual salió la
bala mortal que terminó con la vida de Angela Wolf mientras el mundo occidental
estaba sumido en el jolgorio de los fuegos artificiales estaba registrada a
nombre de Benedict Burnham, mano derecha de George Wells.
Benedict Burnham fue el
principal instigador en la campaña de difamación contra Dorothea Wolf con el
propósito de hacerla quedar como culpable de la muerte de su hermana.
Señoras y señores, no expuse
teorías sino hechos. Señor juez, pido un receso.
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