viernes, 5 de enero de 2024

Caso Angela Wolf

 

Como todos sabemos (y no podemos negar, aclaro, por las dudas) el jueves 1 de enero del año 1970 a las 00:05:39 (que consten los segundos porque después andan diciendo, y ya sabemos quiénes y ellos también lo saben, vamos, “Ay, yo no me di cuenta de ese detalle”, bueno, vamos a ser bien precisos con los detalles para que no queden dudas) la señorita Dorothea Wolf, aquí presente, llamó a su hermana, ya fallecida, Angela Wolf residente, al momento de vivir en la ciudad de Boston en Massachusetts.
Es menester que tengamos en cuenta una serie de detalles, a saber: la hermana de Dorothea Wolf, es decir, Angela Wolf, pese a ser accionista mayoritaria de la empresa de su esposo, también fallecido, Joseph Heidelberg, con sucursales en Estados Unidos y también en Barcelona, Marsella, Belo Horizonte, Río de Janeiro, Bhopal y Gwailor (estas dos últimas ciudades se encuentran en la India), destinaba los dividendos que le dejaba la empresa a las obras de caridad y vivía con el modesto salario de su jubilación como docente de escuela primaria.
La hermana de Angela Wolf, me refiero a Dorothea Wolf, aquí presente, conocía este detalle y sabía que su hermana no tenía acceso a su dinero sino a través de su contador el señor, aquí presente, Bruce Königstuhl, quien había sido el contador de confianza de Joseph Heidelberg. Heidelberg y Königstuhl eran, además, amigos desde los tiempos de la mocedad. Observen este detalle.
Por esto sostengo (voy a desarrollar mejor más adelante) que ni Dorothea Wolf ni Bruce Königstuhl tuvieron nada que ver con el asalto perpetrado a Angela Wolf que causó la trágica muerte de esta última. Pero sigamos con los detalles porque esto se pone, señoras y señores, cada vez más interesante.
Un año antes de morir, Angela Wolf publicó una nota firmada por ella (no sabemos quién, exactamente, la escribió pero todo lleva a pensar que no fue la propia Angela dada la precisión científica de la nota en cuestión, precisión científica que escapaba a los conocimientos de Angela) en la que denunciaba a la empresa de jugos y gaseosas Wells. En dicha nota se afirma que, luego de varias investigaciones realizadas en los laboratorios Kendall y Tremont (dos laboratorios independientes entre sí y que no guardaban relación de dependencia ni lealtad para con la señora Angela Wolf) se descubrió que los jugos y gaseosas manufacturados por la empresa Wells contaban con un alto nivel de ortofosfato de sodio que causa serios problemas de salud. Creo que no hace falta decir que la población etaria que más consume este tipo de productos se encuentra comprendida entre los cinco y los catorce años pero no lo digo yo sino que lo dice el estudio realizado por Alan P. Richardson y James H. Paine (ambos profesores de Matemáticas para la Universidad de California) así que, si nos atenemos no a mi autoridad sino a la de los expertos, no hace falta aclarar que la población más vulnerable a los efectos nocivos del ortofosfato sódico son los niños.
A raíz de esta denuncia firmada por Angela Wolf y publicada en el periódico The Boston Globe, las acciones de Wells cayeron 9.67 puntos desde el momento en que la denuncia fue publicada. Es correcto decir que esto generó pérdidas cuantiosas de dinero y es válido decir que esto es un motivo lógico de encono por parte de George Wells para con Angela Wolf.
Rosie Anderson, vecina de Angela Wolf, junto a su amiga Deborah Spencer, ayudaron a realizar el identikit del hombre que vieron salir por la puerta trasera de la señora Angela Wolf el día 1 de enero del año 1970 apenas pasadas las doce de la noche cuando, como todos sabemos, el mundo occidental estaba sumido en el jolgorio de los fuegos artificiales.
Ustedes ya han visto el identikit realizado por los expertos de la Policía y también han visto ustedes que coincide con Anthony Houghton quien también se encuentra en esta sala, quien tenía antecedentes por asaltar una licorería, por agredir a un empleado en una tienda de jardinería y por golpear a su esposa pero lo más relevante en este caso es que el señor Houghton trabajó hasta el año 1971 para la empresa de jugos y gaseosas Wells.
El arma de la cual salió la bala mortal que terminó con la vida de Angela Wolf mientras el mundo occidental estaba sumido en el jolgorio de los fuegos artificiales estaba registrada a nombre de Benedict Burnham, mano derecha de George Wells.
Benedict Burnham fue el principal instigador en la campaña de difamación contra Dorothea Wolf con el propósito de hacerla quedar como culpable de la muerte de su hermana.
Señoras y señores, no expuse teorías sino hechos. Señor juez, pido un receso.

 

 

 

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