Estoy en Plaza de Mayo, me
fumé un Marlboro. Escucho “200 Motels” de Frank Zappa.
San Martín señala algo.
También tengo un disco de
Duke Ellington: “The Afro-Eurasian Eclipse”.
Ted Wilson decía que “Tanto
Sergei Prokofieff como Duke Ellington transmutaron las formas clásicas con
modernos conceptos armónicos”.
En el banco de al lado,
ahora se fue, un chico de negro y tachas escuchaba alguna variante del metal.
Emitía una suerte de canto gutural y marcaba el ritmo con una pierna.
Negro-tachas-variante del
metal. ¿Bastante predecible? Nunca me vestí de acuerdo a una estética musical.
Bueno, no todas las estéticas musicales tienen su vestuario. El rock no debe
tenerla.
Quiero ensayar una idea: si
la rebeldía consiste en cuestionar y romper las normas, ¿cuál sería la vuelta
de tuerca a esa rebeldía sin volver a la norma? ¿Cuál sería la rebeldía contra
la rebeldía? ¿O es que la rebeldía transmuta para no volverse un clásico?
Me enteré de que levantan
clandestinas de caballos cerca de casa. Tal vez vaya a ver. Tengo una exacta.
Tres niños que no llegan a
los cuatro años corretean cerca de mí.
Un gran pianista, Sergio
Tiempo, viene a la ciudad. Voy a preguntar precio…
Es gratis.
Idea: entrenar a 200 monos
para que escriban “hechos curiosos” en un sótano. ¿Sabías que Adolf Hitler le
tenía fobia a las ciruelas? ¿Sabías que dos de cada mil vacas pueden establecer
relaciones telepáticas entre sí? Y estupideces por el estilo.
Hace un par de años tenía la
idea de ir, sin parar, hasta Alaska. Con seis monos entrenados. En auto.
Lista de precios en YPF 20-04-2017
Súper: $ 20,59
Infinia: $ 22,86
Diesel 500: $ 17,73
Infinia Diesel: $ 20,42
Escucho Duke Ellington.
Acaba de pasar un paralítico
con gorra y remera que dice “A +”. Y una señora se fue en remís.
Y ahora viene una niña en
rollers. Tomada de la madre.
Hoy decía mi madre: “A las
posibilidades hay que crearlas”.
Bueno, pero si hacemos todo
nosotros es como frotar una lámpara y encontrarnos con un genio defectuoso.
Ahora pasó un retrasado
hablando de comer torta de cumpleaños. Los retrasados también cumplen años.
Frotar una lámpara y
encontrarse con un genio defectuoso… Todos los genios son defectuosos. Al menos
son perversos. Ningún deseo sale bien. A los genios de la lámpara hay que
abordarlos con sintaxis precisa, con semántica unívoca.
La formulación del deseo puede
ser eterna, tal vez. Para no dejar lugar a dudas podemos pasarnos toda la vida
enunciando un mismo deseo hasta que nos interrumpe la muerte o, peor, cambiamos
de deseo a mitad de petición.
Hay que pedir cosas simples,
como una licuadora. Que ande. Que nunca se rompa. Que no afecte las
instalaciones eléctricas de la casa… Son muchos detalles.
Los genios de la lámpara son
muy hijos de puta. ¿Se imaginan un mundo sin genios de la lámpara?
Dice Baudrillard: “La fuerza
de la metamorfosis está en el fondo de toda seducción”. Esa frase, sacada de
contexto, es muy linda y algo acertada.
Paul Noth dice en una viñeta
para The New Yorker: “But what if a tyrant comes to power and no one’s able to
stop him because the whole thing’s kind of funny?”.
Me gustan las viñetas de Pat
Byrnes.
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