domingo, 23 de abril de 2017

Manuscrito 9

Idea: una ancianita teje pulóveres para sus nietos; con esas mismas agujas, a la noche, apuñala réplicas de los vecinos que le caen mal. En el barrio se suceden muertes inexplicables. Los nietos están abrigados.
¿Qué tal un Banco de Sonidos que opere como uno financiero?
Podés abrirte una cuenta, llevás un dispositivo con salida USB. Retirás un número limitado de sonidos.
También podés hacer depósitos. El sonido de la explosión de la bala al salir de la recámara y entrar al cerebro de tu padre.
Tal vez quieras que lo escuchen tus hijos. Tal vez a ese sonido quieras usarlo vos como lo usó tu padre.
Podrías editar toda tu vida con sonidos seleccionados por vos. ¿La música? Ese es otro precio.
Algo que muchos hemos pensado es en la música que queremos que suene en nuestro funeral. ¿Podrían ustedes elegir diez canciones? ¿Cincuenta? ¿Una sinfonía?
Desafortunado quien muere sin música en sus oídos.
Estoy seguro de que en mi funeral sonará Art Tatum.
Los niños juegan a matar con el sonido cuando dicen “¡Pum!” y apuntan con el dedo índice. El dedo índice es el que señala y mata. ¡Pum!
La idea de la anciana asesina se me ocurrió porque recordé el cuento de Lovecraft “El anciano terrible”. “Little things make considerable excitement in little towns, which is the reason that Kingsport people talked all that spring and summer about the three unidentifiable bodies, horribly slashed as with many cutlasses, and horribly mangled as by the tread of many cruel boot-heels, which the tide washed in”.
Inspirado en Armin Meiwes, me gustaría convencer a otra persona para canibalizarla. Luego voy a escribir la tesis: “Medios de hibridación como nexo entre caníbales y presas”. Porque voy a hacer todo por internet, claro.
Nada.

Eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario