lunes, 17 de diciembre de 2018

La felicidad...


Agarré un vaso de Mc Donald's y lo llené de agua para traerlo a mi habitación... ¿Debería tirar ese vaso que simboliza la vileza del capitalismo salvaje? ¿Es simplemente un vaso al que puedo llenar con agua y tomarla?
Todos estos interrogantes y más en el próximo bloque.
Ahora bien.
Hay truenos y me gustan los truenos.
Cuando me despierto me gusta hacerme tronar los huesos.
Cuando me despierto me gusta tirarme un pedo que suene como trueno.
Soy una basura ni bien abro los ojos. Chicas...
Extraño mear en el fondo de mi casa, a la madrugada. Me iba al pasto en pelotas, porque me gustaba la adrenalina de que me pudiera ver alguien, y sacaba el líquido con las manos en la nuca.
Después daba un par de saltos. Todo higiénico.
Cuento eso para agregar otro detalle de color a mi condición de miserable.
Nunca voy a ser feliz, lo sé. Bah... Si un día llego a ser feliz no voy a saber cómo manejarlo. Me doy nanodosis de felicidad para tener el cuerpo acostumbrado pero... Asusta un poco. Mejor no ser feliz, después te quieren bajar de ahí o no te gusta... Qué difícil mi vida.
Hablando de vaso de Mc Donald's llenado con agua... Me acuerdo de cuando tomaba fernet camuflado en la escuela católica.
Una vez llegué bastante bebido a la escuela porque la noche anterior habíamos tenido un cumple y... Por esas cuestiones de la alegría, empecé a cantar “Aurora”, la del águila guerrera y coso.
PERDÓN, COCA COLA, POR NO SER FELIZ.
El exceso de felicidad en Coca Cola.
El cancherismo de Sprite.
Estamos llenos de azúcar.
“No one's there when your dreams at night get creepy, no one cares if you grow or if you shrink”.
Igual, aunque no sea feliz tomo Coca Cola. Así que... No seré feliz pero voy a morir de un coma diabético. No digo que sean lo mismo... Pero la diabetes te puede dejar ciego. Y para ser feliz hay que estar un poco ciego. Aunque la diabetes te puede amputar una pierna y la felicidad no te amputa las piernas... Ahí ganaría la felicidad... Nunca más vamos a salir de esto.
Quién pudiera ser tan feliz como el cantante de Flema con un vinito en la cama... Por cierto: qué tipo pelotudo ese.
Qué concepto horrible lo de ser feliz con poco.
La otra noche, madre nos reunió en el comedor. Tomamos asiento.
"Voy a ser clara y directa", dijo, de forma clara y directa, "hace mucho tiempo que no soy feliz y es posible que me suicide en algún momento. O no. Voy a ver".
Y así concluyó la reunión.
Chicas, si me quieren coger, organicen entre ustedes y sean sororas.
Chau.
Odio a Palito Ortega.

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