jueves, 25 de marzo de 2021

Paredes de durlock

 

Qué complicado debe ser para un psicólogo tener su consultorio en un departamento con paredes de durlock porque se escucha todo… Complicado más que nada por la privacidad del paciente. Imaginate que va un tipo, un diputado, y dice: “Hace dos semanas estaba por chupa una verga, estornudé y la llené de mocos. Ahora, cada vez que estoy por chupar una verga tengo el reflejo de estornudar y me bloqueo”.

Y el psicólogo toma notas y va diciendo: “Mjm…” mientras un par de irrespetuosos de la intimidad ajena escuchan desde el departamento pegado con un vaso apoyado en la pared.

Después, por supuesto, los chismosos escuchan la puerta del otro departamento y, fingiendo una coincidencia que estuvo premeditada, salen para ver quién es el paciente… “Ah, pero si es el diputado Peterella” piensa uno de los indiscretos vecinos y corre a tuitear: “Me acabo de enterar: el diputado Peterella es alto petero. Le hace honor al apellido”. Y ahí se corre la bola y el pobre diputado cae en el oprobio y todo porque el psicólogo tiene paredes de durlock.

Y encima al psicólogo no se le puede decir nada porque mala praxis no hubo. Salvo que tener paredes de durlock en el consultorio de un psicólogo esté contemplado como una contravención en la práctica... Pero me parece que no.

También es un garrón cuando hay tormenta. De esas fuertes… Esas paredes tiemblan como mandíbula de merquero.

Yo creo que las paredes de durlock son el perrito chiquito del meme. Bah, no lo creo, lo aseguro.

Y ahora van a decir: “Hay gente que ni siquiera…”. Qué manera de llorar ustedes, vayan al psicólogo del diputado Peterella.

Pero también hay que decir que el durlock es la representación más cabal de nuestros tiempos; gobernados éstos por la inmediatez, por la ansiedad y por lo efímero. ¿No son, acaso, casi todas las relaciones que construimos como una pared de durlock? Piensen eso… Armamos vínculos fáciles con cierta estructura pero sin ponerle demasiado sostén. Son relaciones de conveniencia: laborales, académicas, financieras, lo que sea…

En cambio, las otras, las serias, son relaciones más concretas. Y hablo no solo del amor, de las amistades férreas, también de las relaciones que tenemos con nuestros gustos, nuestros intereses…

En las relaciones durlock se invierte poco y se espera poco.

La avidez de novedades nos lleva a vivir en un mundo durlock en el que todo es efímero y es pasado inmediato porque ahora mismo está obsoleto lo que hace poco estaba en auge. Y por eso las relaciones con los gustos también son débiles. Mutables.

Tampoco se trata de permanecer estancado en nichos porque eso es, bueno, estar muerto, pero lo que digo es que cuando los vínculos se forman con más trabajo resultan ser más estables…

Igual, a lo mejor el diputado era alto corrupto así que no le tengan mucha lástima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario