martes, 19 de octubre de 2021

Agua

 

Qué rica el agua… Hay que tomar agua, hidratarse. Por ahí no le damos importancia al tema pero no hay que descuidarse.
Onda, tenés treinta y cinco años y te separaste, la estás pasando mal porque, además, odiás tu trabajo pero no te arriesgás y lo querés mantener. Una noche te aparece una notificación en el grupo de Facebook de tu promoción: "Juntada Aniversario".
Vas porque seguro que también va Carla, la morocha que siempre quisiste trincarte pero con la que no hablás desde hace más de diez años así que no sabés si sigue estando buena...
Para ponerte en onda y hacerte el copado, porque venís arrastrando el padre de los bajones, le mandás mensaje a un amigo que tiene un conocido que tiene un contacto que vende MD... Pum, tres luquitas la pastela...
Corte: llegás a la juntada y un porcentaje de vos fue para mostrar la hilacha para decirles a todos tus ex compañeros lo verga que te parece todo y que siempre fueron una bosta. Carla sigue estando linda pero no tanto como antes...
Te tomás la pasti... Efecto al rato, bailás como un epiléptico, como Ian Curtis. Al principio sos el alma de la fiesta, te destapaste, nadie te tenía así... Pero de a poco se empiezan a preocupar y a mirarte raro. Ojos desorbitados, transpiración taquicardia...
Te acercan un vaso con agua pero vos estás eléctrico y no te percibís, metés un vaso de Gancia que le sacaste a alguien, el Gancia te dispara recuerdos de adolescencia, el culito de Carla cuando tenía 15, se te para, más taquicardia, bobazo. SAME...
Tomá agua, tarambana.
Mañana, si llego a ver a un nene de ocho años tomando Coca Cola, se la voy a tirar al piso y le voy a dar una botella de agua. Después me iré corriendo para que no me faje el padre.
Hablando de agua… Les estoy enseñando castellano a unos australianos y ahora estamos con expresiones coloquiales para sonar más naturales cuando vengan a Argentina a instalar una planta de galvanización que usa cianuro y miles de litros de agua por día para llevarse toda la plata a Australia.
Y esta es una pequeña historia personal que tiene que ver con el agua:
Una vez iba caminando, el sol me tiraba un rayo homicida, y yo tenía mucha sed.
Una señora mojaba el pasto de su vereda. Le pedí agua de manguera. La señora, superlativa en su amabilidad, me ofreció el acueducto gomoso.
Yo tomé agua y la alegría ingresó a mi cuerpo.
El otro día estaba esperando el colectivo, esto lo digo relacionado con lo otro, y una mina le dijo a su amiga: “Salen pastis esta noche” y la amiga le preguntó si había una fiesta, una rave y la primera mina le dijo: “No, ansiolíticos en casa”.
Y ya que estamos, vieron que a mí me gusta divulgar conocimientos… Les tiro un dato:
El safrol es un compuesto constituyente de varios aceites esenciales y que habitualmente ha sido extraído de la raíz del sasafrás en forma de aceite.
O sea… el sasafrás es un árbol del que se extrae el safrol. Hasta ahí me van siguiendo… ¿Sí? Bueno. Ahora bien…
El safrol es a menudo utilizado como el principal precursor para la síntesis clandestina de MDMA (éxtasis).
Y ahora viene la parte importante: habría que hacer una electrónica en algún bosque donde haya mucho de estos árboles y juntar a pastilleros y a ecologistas de esos que abrazan árboles… Meter un buen DJ, y que se descontrole todo al punto de que todos empiecen a lamer los árboles estos y queden bien puestos con el resultado casi obvio del suicidio colectivo. Pero que haya agua, eso sí.
Tiro la idea.

 

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