jueves, 25 de noviembre de 2021

La energía de los sueños

 

Bueno. La idea es esta, les va a parecer una locura porque ustedes no tienen la capacidad de visión que tengo yo y otras cinco personas en el mundo: vamos a desarrollar molinos de viento para generar energía eólica. Hasta ahí, nada novedoso,  ya existen. Pero esos molinos de viento, y acá viene la parte interesante, van a estar conectados a cascos de avanzada tecnología que van a registrar los sueños en etapa REM de personas que se van a prestar para llevar adelante el mecanismo.
Serán necesarias diez mil personas para poner en marcha uno solo de los molinos. Pero todo lo que tienen que hacer es dormir y soñar. No importa qué. Pueden soñar con la paz mundial, que matan a su jefe, que se ganan la lotería, que tienen sexo con una menor de edad. No importa eso. Lo importante es que, con la energía de sus sueños van iniciar la rotación de las aspas del molino. Ya lo dijo Mahatma Gandhi: “Sé el cambio que quieras ver en el mundo”.
Por otro lado, pero no menos importante, quiero llevar tranquilidad a la población y decir que ninguno de los sueños será registrado. Digo esto para no generar un estado de paranoia porque no hay un intento de vigilar la actividad onírica de nadie. Eso sí: los sueños potentes van a generar más energía. Por ejemplo: si uno sueña que se come una chocotorta, además de ser bastante pelotudo y humilde de sueños, no va a lograr mucho. En cambio, si alguien sueña que toma cocaína del ano de Emma Stone, ahí la cosa es diferente.
Todo esto, cuando lo estuvimos conversando estas cinco personas (que no voy a nombrar para protegerlas) y yo, nos llevó a hacernos algunas preguntas referidas a los sueños. Por supuesto que la seriedad del asunto nos demandó, rápidamente, descartar conjeturas del orden paranormal y todas esas cuestiones que lejos están de lo científico. No está comprobado científicamente que uno se muera si sueña que se  muere.
Pero sabemos que hay energía cerebral durante los sueños REM. Que, para que quede claro, REM significa “rapid eye movement” y no tiene nada que ver con la banda R.E.M que tiene una canción que se llama “Yo no duermo, yo sueño”.
El poder de cambio está en nosotros. No podemos pretender que los perros, por ejemplo, anden con sus bolsas de caca por todos lados o que las vacas dejen de tirarse pedos con gas metano. Y soñar no cuesta nada.
Con respecto a los cascos que mencioné, he de decir que estamos perfeccionando detalles. Una importante firma que se dedica a la fabricación de transistores y otra, destacada también, abocada al desarrollo de inteligencia artificial, están trabajando de manera mancomunada para que todo resulte de la manera más profesional posible.
Así que… ¡A soñar se ha dicho!

No hay comentarios:

Publicar un comentario