Benny
El tío Benny murió en las gradas del Estadio Shea en 1976. Yo tenía
nueve años y había ido con él y con Dustin, mi pequeño hermano, a ver el juego
de los Expos de Montreal contra los Mets. Fue durante la tercera entrada que
Benny comenzó a sentirse mal y le preguntamos si quería que volviéramos a casa,
pero nos dijo que no nos preocupásemos.
Con Pepe Mangual en segunda base, llegó el turno de bateo para Mike
Jorgensen; en ese entonces no me lo pregunté, pero qué habrá pasado por su
cabeza, me estoy refiriendo a Jorgensen. Sea lo que sea que haya estado
pensando, se ve que le funcionó porque conectó
un sencillo al jardín derecho donde estaba Gary Carter y Pepe Magual pudo
anotar la primera carrera para los Expos
El tío Benny gritó el punto, pero con Dustin notamos que ese grito fue
débil. No se estaba sintiendo bien. Le volvimos a insistir para que nos
fuéramos. Le dijimos que podíamos escuchar el juego por la radio, de camino a
casa.
No hubo caso. No hubo forma de que diera el brazo a torcer. El juego
estaba empatado con un punto para cada equipo, pero Dustin y yo estábamos
preocupados por Benny. Lo queríamos mucho y era como nuestro padre desde que
nuestro padre… Bueno, no volvió a ser el mismo después de lo que le sucedió con
la División 101 Aerotransportada en Hamburger Hill donde una esquirla de
granada de fragmentación F-1 se alojó en su cabeza. La cirugía le tocó algo que
lo dejó desconectado para siempre.
Así que, cuando digo “tío Benny”, en realidad debería decir “padre Benny”.
Así lo sentíamos con Dustin.
Estábamos viendo el desarrollo de la segunda mitad de la cuarta entrada;
Del Unser había robado la segunda base y Jerry Grote había avanzado a primera
con un pase directo. Llegó el turno de Derrell “Bud” Harrelson, y con Harrelson
llegó el turno de la desgracia porque el doble que pegó le dio dos puntos a los Mets, los dos puntos le dieron una
ventaja al equipo, la ventaja del equipo le dio alegría a los espectadores y
uno de esos espectadores era Benny quien, al festejar esos puntos, murió.
Ahora que soy más grande creo que murió tranquilo y feliz. Murió viendo
un juego de los Mets, su equipo de toda la vida y esa muerte, creo, es la que
siempre hubiera querido tener. Sin embargo, cuando yo era más pequeño no lo
podía entender de esa manera y culpaba a Larry Biitner por no haber atrapado
esa bola. También a Harrelson por haber conectado ese doble… Culpaba a quien
fuera por la muerte de mi padre.
Los de seguridad se encargaron de sacarnos con discreción para no alterar
el show que era lo más importante al parecer. No hubo noticias sobre la muerte
de Benny.
Lo enterramos al día siguiente y mamá lo lloró. Se apoyó mucho en él
porque no podía contar con mi padre biológico.
Hace dos semanas, en conmemoración del aniversario de la muerte de
Benny, fuimos a visitarlo con Dustin. Él fue con su hija, es una chica sana mi
sobrina. Peggy se llama. Tiene los ojos de su madre.
Al lado de Benny está enterrado su hermano, es decir, mi verdadero
padre. Para mí, supongo que para Dustin también, con los años se fue
convirtiendo más en un extraño, en algo incómodo, que en otra cosa.
Mamá, por suerte, está bien de salud y es feliz cuando Peggy viene a
visitarla.
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