En la radio están pasando R.E.M.
Una vez pasé por un gimnasio desde el
que se escuchaba “Everybody Hurts” lo que me llevó a pensar que
el imperativo de belleza puede llevar a muchas personas al suicidio.
Al otro día pasé por el mismo
gimnasio y sonaba “Oops!... I Did It Again” de Britney, más
acorde al ambiente homoerótico de sudor y músculos de ese antro.
Helénicos.
Siempre me hace reír la escena en Los
400 golpes donde se le van escapndo todos los pibes al profesor de
Gimnasia.
Yo antes tenía estado pero dejé de
intervenirme en materia de calidad física a los dieciocho cuando le
entré de lleno al infierno de las drogas, el rock y la izquierda...
Pero tranquilo... No es que sea un lefty nazi (?)
Hoy me afeité y siempre que me afeito
siento que el capitalismo me está debiendo algo que nunca me va a
dar. ¿Qué onda, capitalismo? Pensé que éramos amigos... El
díalogo con the Capitalism sería algo así como:
- Don't be a damn fool.
- You don't own me! You don't own me!
- What's wrong? Take it easy.
- Nobody does! I want my respect.
- Well, come and get it. Come on,
Capitalism. I loved you, man! You know that? You and me,
we were supposed to be like this,
Capitalism.
Salvo que en esta pelea gana el
capitalismo y me deja hecho puré en la calle.
Me acuerdo, hablando de capitalismo, de
Keyser Söze/Verbal Kint en la escena donde dice que el mejor truco
del Diablo fue convencer al mundo de que no existía... Y uno de los
mejores trucos del capitalismo es la tapa del “London Calling” de
The Clash.
Pero lo que más te roba el capitalismo
es tiempo.
Bueno... Estaban cantando el feliz
cumpleaños en la radio; me deprimí.
Me voy a dedicar al crowfunding
coercitivo. Es decir: financiar mis proyectos mediante el sistema
conocido como "asalto a mano armada".
Voy a hacerme un coso con salame y
queso.
A ver... No es que escuchar un tema de
Britney te haga puto. Fue un chiste.
