jueves, 4 de octubre de 2018

Capitalismo




En la radio están pasando R.E.M.
Una vez pasé por un gimnasio desde el que se escuchaba “Everybody Hurts” lo que me llevó a pensar que el imperativo de belleza puede llevar a muchas personas al suicidio.
Al otro día pasé por el mismo gimnasio y sonaba “Oops!... I Did It Again” de Britney, más acorde al ambiente homoerótico de sudor y músculos de ese antro.
Helénicos.
Siempre me hace reír la escena en Los 400 golpes donde se le van escapndo todos los pibes al profesor de Gimnasia.
Yo antes tenía estado pero dejé de intervenirme en materia de calidad física a los dieciocho cuando le entré de lleno al infierno de las drogas, el rock y la izquierda... Pero tranquilo... No es que sea un lefty nazi (?)
Hoy me afeité y siempre que me afeito siento que el capitalismo me está debiendo algo que nunca me va a dar. ¿Qué onda, capitalismo? Pensé que éramos amigos... El díalogo con the Capitalism sería algo así como:
- Don't be a damn fool.
- You don't own me! You don't own me!
- What's wrong? Take it easy.
- Nobody does! I want my respect.
- Well, come and get it. Come on, Capitalism. I loved you, man! You know that? You and me,
we were supposed to be like this, Capitalism.
Salvo que en esta pelea gana el capitalismo y me deja hecho puré en la calle.
Me acuerdo, hablando de capitalismo, de Keyser Söze/Verbal Kint en la escena donde dice que el mejor truco del Diablo fue convencer al mundo de que no existía... Y uno de los mejores trucos del capitalismo es la tapa del “London Calling” de The Clash.
Pero lo que más te roba el capitalismo es tiempo.
Bueno... Estaban cantando el feliz cumpleaños en la radio; me deprimí.
Me voy a dedicar al crowfunding coercitivo. Es decir: financiar mis proyectos mediante el sistema conocido como "asalto a mano armada".
Voy a hacerme un coso con salame y queso.
A ver... No es que escuchar un tema de Britney te haga puto. Fue un chiste.