Siempre me estoy dando cuenta de cosas
“no context” como: “Nunca viajé en una camioneta roja” o más
aún: “Nunca viajé en una camioneta roja escuchando el 'Voodoo
Lounge' de los Stones” y así puedo pasarme la vida dándome cuenta
de cosas que no. Pero por suerte me doy cuenta de cosas banales y no
me doy cuenta (bah, sí, todo el tiempo, pero me hago el boludo) de
lo miserable que soy.
Mi historia de superación personal es
esta:
Cuando tenía 5 años me perdí en un
Wal Mart, mis padres me encontraron porque los hice llamar por el
parlante y el encuentro estuvo cargado por la emoción y todo eso;
viví el resto de ni vida al amparo de sus expectativas. Cuando uno
tiene cinco años...
También fue mi primer coqueteo con la
fama y con esa pulsión que tengo, a veces, de querer llamar la
atención... Vamos, gente... A todos nos gustan los mimitos de ser el
centro.
Me gusta pasar por esas casas que
tienen sensor y se prende una luz.
Deliro fama, escenario.
Onda... "Primero agradecer a
APTRA..."
Me caí cuando era chiquito.
Pero yo me doy cuenta de los mecanismos
que uso para llamar la atención... Ahí está el asunto, creo. En la
forma. Sí, mendigo cariño, porque soy un crápula despreciable,
pero no vendo toscanos de gato.
(Puse el “Voodoo Lounge”).
A veces sospecho que hay madres que
hacen llorar a sus hijos pequeños en lugares públicos para llamar
la atención.
Anoche me comí muchos caramelos de
dulce de leche y quedaron los envoltorios por todo el piso porque yo
como caramelos en la cama, hago muchas cosas en la cama porque creo
que nací para estar en posición horizontal. Es más, creo que haría
muy bien de tetrapléjico en una película porque medio que estoy
acostumbrado a no hacer nada.
¿Le han dado un Oscar a alguien por
hacer de tetrapléjico?
Al lado de la cama tengo un enchufe. Es
decir... Estoy hecho. Todavía debo resolver lo de caminar hasta la
cocina pero estoy trabajado en el tema de alimentarme por
fotosíntesis o algo por el estilo.
En cuanto a las otras necesidades de la
biología, no lo sé... Qué difícil es ser yo, la puta madre.
No me dan muchas ganas de levantarme en
un mundo en el que no hay pterodáctilos ni David Bowie. No sé
ustedes.