Estilo de vida
Estaba pensando en la expresión “estilo de vida” y me di
cuenta de que para tener un estilo de vida primero tenés que poseer dinero,
bastante. Y segundo, como tenés bastante dinero, también tenés tiempo. Tiempo
necesario para estilizar tu vida. Porque si manejás un camión cuatro días a la
semana durante trece horas difícilmente tengas un “estilo de vida”.
Cuando una persona dice: “Yo tengo un estilo de vida…” ahí
ya sé que va a poner sobre la mesa alguna banalidad. Algo bien superficial.
Es cierto que hay estilos de vida que son más dignos que otros
porque podés ser un pequeño burgués y escuchar a Wagner o, en el caso negativo,
podés escuchar a Ray Conniff. También, tu estilo de vida puede gatillar o no
ese rifle de largo alcance que se llama “la genética”.
También es cierto que tener un estilo de vida te limita, un
estilo te define. Y si te definís por un estilo es como meterte en un corral…
¿Sabés quiénes suelen tener un estilo? Los asesinos seriales. Y por eso los
atrapan. Porque quieren tener su impronta. El modus operandi es eso. Si yo
fuera un asesino serial (porque no lo soy, lo digo por las dudas) mataría
siempre de formas distintas, a personas distintas, pero creo que eso ya no sería
algo en serie… Sin embargo, la falta de estilo sería positiva.
Hay personas que aseguran tener un estilo de vida como si lo
hubiesen construido ellas pero, en realidad, estaban destinadas.
Hay otra expresión que viene a apoyar lo que decía antes,
que el estilo de vida tiene que ver con tener plata y es: “tengo un estilo de
vida que me permite…”. Si tu estilo de vida te permite cosas es porque te podés
permitir ese estilo de vida y podés hacerlo porque tenés guita. El estilo de
vida del tipo que maneja un camión cuatro días a la semana durante trece horas
lo único que se puede permitir es un kilo de yerba, dos termos de agua caliente
para el mate y un enganchado de Tránsito Cocomarola, Ramona Galarza y Los
imaguaré y si eso es un estilo de vida, lo único que te puede permitir es
generar colesterol y problemas de columna. Porque, encima, no es que el tipo
vaya viajando y aprecie el paisaje ni nada de eso. El punto tiene que ir de un
lugar a otro para llevar pomelos y naranjas y cumplir un horario.
También podés tener colesterol si te la pasás pidiendo
comida ultraprocesada desde una aplicación mientras te rascás la ingle.
La expresión “estilo de vida” es todo lo que el protagonista
de “Trainspotting” anhela al final de la película: la tele grande, pasear en el
parque, ropa de marca… Tener un estilo de vida es, casi siempre, tener la vida
resuelta.
Yo, he de confesarlo, tengo un estilo de vida que me permite
escribir estas palabras y hacer otras cosas como salir a tomar algo y tener “vida
nocturna” que es lo que se tiene cuando es de noche y no hay que trabajar de
sereno en una obra en construcción o ser explotado sexualmente por un rufián
con el bigotito mal afeitado.
Sin embargo, jamás usaría la expresión “mi estilo de vida”
porque puedo tener privilegios pero no soy un asqueroso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario