Pub
El otro día
estaba pensando en abrir un pub pero no tengo un mango partido al medio para
eso y, como nunca va a pasar (y acá no quiero que me hablen de esfuerzo ni que
el deseo es producción ni nada) yo puedo pensar en grande y hacerme la fantasía
con total impunidad como cuando fantaseo matar a alguien…
Bueno, abrir
un pub al que, seguramente irán mis amigos de pura lástima y mi madre para ver
si no dejé salpicada de agua la mesada de la cocina y ver que haya barrido bien
como si no tuviera empleados en mi pub de fantasía.
Ahora bien,
en mi pub de fantasía voy a poner
algunas cosas para captar clientela (palabra que siempre me parece un insulto) y
esas cosas van a ser un perrito chiquito y muy simpático pero tiene que ser
lindo, no uno de esos desnutridos y mal llevados. Este perro va a rondar por
las mesas ganándose el afecto de los clientes que luego van a querer volver al
pub. Tal vez, en algún momento, lo convierta en accionista.
¿Saben qué
más va a tener mi pub? Va a tener dos sectores de fumadores a falta de uno. En
el sector “Tranquilidad verde” van a encontrar césped natural, sillas de
mimbre, plantas, una cáscada de agua, querubines en pija y sonido envolvente de
la montaña. Pero si van al sector “Noches de barrio” van a encontrar un baldío
con un par de cubiertas para sentarse, un mozo tomando merca (uno de los mozos
que voy a contratar va a ser merquero) y una grabación de un tiroteo lejano.
Voy a ceder
un poco en mi fantasía y sí, voy a tener algunas cervezas artesanales en mi pub
y habrá mozos de dos tipos (además del mozo merquero): los que te dicen: “Tenemos
cervezas artesanales y cervezas industriales” como si se tratara de algo normal
y los que te marcan la palabra “industrial” con desprecio y asco para hacerte
sentir que, si vos comprás un Heineken, estás apoyando al más rancio capitalismo
pero, si te comprás una... una de esas sos un bendecido.
Una pared
estará sin revocar, ladrillo visto. Eso va a dar la sensación hogareña…
Sensación de algo, no sé. Tipo, vas a mi pub de fantasía y pensás: “Che, acá
hay una familiaridad” y todo porque hay una pared de ladrillo visto.
No les hablé
de la música que voy a pasar en mi pub de fantasía y es la razón principal por
la que solamente irán mis amigos por lástima pero les aseguro que van a
escuchar cosas raras. Pero habrá tiempo para eso.
Y otra
cosita que me faltaba: va a haber como un bowl de vidrio o algo así con muchos
papelitos y en esos papelitos habrá temas de conversación.
Vos ponele
que llevás a una nami a mi pub como primera cita (yo no te lo recomendaría pero
bueno) y pensás: “Estoy bloqueado y no sé de qué hablar”. Vos fumá. Agarrá y
sacá uno de los papelitos. Te puede tocar, por ejemplo: “Qué difícil estacionar
por esta zona”.
Y puede
tener lugar este diálogo:
Vos: Qué
difícil estacionar por esta zona.
Ella: Sí.
Bueno,
nosotros no podemos hacer milagros.
En fin. No
voy a hacer nada, como ya dije hace un momento. Ponele que puedo conseguir un
perrito chiquito y simpático. Conozco uno de acá de la cuadra que se llama
Ricardito, tiene dueño pero lo podemos negociar. Eso sí, hay que bañarlo a
Ricardito porque es muy callejero. Pero eso es bueno, porque se sabe manejar el
picho. Tiene calle. ¿Entendieron el juego de palabras?
Como sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario