lunes, 8 de mayo de 2017

Manuscrito 14

Ser escritor, dice Derrida, es retirarse de la escritura, retirarse de la palabra. Emanciparla y desampararla, que marche sola.
Ahí también está la cuestión paternalista. El padre que deja ir a sus hijos para que deriven y hagan su mundo.
Recordemos que ser escritor también es morir y la muerte ha formado varios escritores.
Cuando desaparece la escritura, nace la escritura. Aniquilarse en el acto de escribir, perder la batalla.
Entonces nacerá una escritura que va a exponer la debilidad, lo que, para bien o para mal, se llama “lo humano”. La escritura se volverá necesaria.
Estoy sentado ante una mesa que tiene fotos; hay un con personas disfrazadas. Son todas versiones zombie de otra cosa: monja zombie, granjero zombie, nativa zombie… ¿Cultura zombie? Digamos que sí y digamos, entonces: cultura zombie que fagocita identidades. La metáfora del zombie que come cerebros es muy buena. Una cultura muerta pero que busca afirmarse, vivir, buscando nutrientes en ideas que le sirvan de núcleo duro. Nuevo paradigma.
La consciencia de esta anomalía será suministrada por el propio nuevo paradigma.
No seré yo quien use la palabra “zombificación” porque guardo un mínimo de respeto a la semiología.
Hablando de semiología: la madre de un amigo guardaba el azúcar en un tarro rotulado: “Azúcar”; yerba, “Yerba”; arroz, “Arroz”. Era una patovica del signo inmutable.
Con el paradigma zombie va a pasar, en realidad, que va a seguir comiendo otras ideas entonces va  a ser mutante, metamórfico. Entonces, para que muera, será necesario dejar de pensar. ¿Se puede?
“Los bárbaros llegan a todas partes. Y esto es algo que nos confunde un poco, porque no podemos aprehender la unidad del asunto, una imagen coherente de la invasión en su globalidad” dicg Alessandro Baricco en “Los bárbaros: Ensayo sobre la mutación”.
Así será con el paradigma zombie.
¿Qué escritura podría nacer con el paradigma zombie? ¿Nacerá una nueva lengua que desencadene nuevos acontecimientos?
Cuando triunfe el paradigma zombie, los bárbaros seremos nosotros. Pero no seremos aniquilados, los zombies, que necesitan comernos, van a recurrir al aufheben hegeliano.

Un tipo le dice a la novia: “Sos linda como ser amigo de un asesino que te deja trascenderlo”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario