lunes, 13 de abril de 2020

La tercera edad


El otro día me estaba acordando de cuando era adolescente e iba al club para meterme a la pileta, cuando todavía tenía el envase en forma y todo eso... Yo me acuerdo de que iba a la mañana porque era más tranquilo el asunto pero tenía que calcular ir después de que se iban los nenitos que iban a la colonia y antes de que llegaran los otros adolescentes que iban en manada, porque yo iba solo.
Entonces caía tipo once de la mañana pero a esa hora iban las viejas que hacían aquamuerte y siempre había un instructor, o lo que fuera, que era un taxiboy con los músculos trabajados y pegaba unos gritos corte: “¡Vamos chicas! ¡A mover el esqueleto!” y estaban a tres jadeos de ser un esqueleto posta esas viejas. (La palabra “posta” me delata mucho como nacido en los noventa).
Me daba una pena ver a esas viejas en la pileta... Era como ver una sopa de fideos cabello de ángel a la que le faltaba sal.
Igual, yo me metía a la otra pileta, a la grande. Y no, claro. Ni en pedo me metía en la pileta de las viejas porque seguro me entraba alguna enfermedad de la tercera edad por la boca. Corte que entraba de quince años y salía de 78 pidiéndole ayuda al bañero.
Siempre digo que a los viejos hay que matarlos desde que nacen.
Te ahorrás una cantidad de problemas.
Qué paja que me da cuando ponen a los ancianos como modelos de vida. Eso de que el Diablo sabe por Diablo pero más sabe por viejo... Qué paja. Qué mierda puede saber mi vecino de 83 años que trabajó toda su vida en el ferrocarril. Pobre hombre, trabajó toda su vida pero... “No, porque don Salvador tiene algo que se llama experiencia”. ¿Experiencia de qué? ¿De levantarse todos los días al las cinco de la mañana y terminar los últimos días con artrosis, la columna desviada y dolor de verga cuando mea?
Pero bueno... El respeto a los mayores es algo que nos inculcaron cuando éramos chicos. Cuando me di cuenta de que eso era una pelotudez fue uno de los mejores momentos de mi vida. No me acuerdo bien cómo fue la secuencia pero seguro que fue un corte:
-Respetá a los mayores.
-¿Tengo que respetar a alguien solo por ser mayor? ¿Y si el señor mayor es un pederasta que le gusta guasquearle la cola a su nieta?
Seguro que no pensé ni dije eso pero lo escribo acá para hacerme el piola.
Bueno... Nada.
O los que dicen “los abuelos”. Los abuelos son los de uno. Los otros son ancianos, adultos mayores, personas de la tercera edad, personas en estado de arpa, viejos chotos, viejos gagás...
Chau.

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