Me gusta que Lorenzo y Oriana, unos amigos que conocí en el club, al
hijo que tiene cinco años, no le dejen usar ningún tipo de dispositivo con
pantallas sin su presencia y solo consume contenido educativo. Me parece digno
de atención este proceso de crianza.
Sin embargo, no sé, creo que tiene sus matices porque el otro día, sin
ir más lejos, fui a visitarlos un rato y el chico andaba ahí jugando en el piso
con un transportador, un hilo de esos de
algodón, una tuerca y una cinta de pegar. Entonces, me puse a ver qué es lo que
estaba haciendo el gurí y este agarro y le ató una punta del hilo a la tuerca
(yo, sinceramente, acá pensé que iba a empezar a revolear la tuerca y que alguno
la iba a ligar), después centró el hilo con le tuerca en el centro del
transportador y y yo pensé que estaba el niño imaginando que era un cartógrafo
o algo por el estilo, y al hilo lo pego al transportador con la cinta que era
de esas transparentes y empezó a mover el transportador y anotó unos números.
Hasta acá, yo estaba convencido de que el niño estaba jugando con su
imaginación. Lorenzo me estaba contando que en estos días iban a viajar a Valle
de Punilla para pasar unos días mientras que Oriana cortaba una pastafrola que
hizo. Y yo le pregunté al chico si estaba jugando a ser un explorador y me
dijo: «No, nada que ver. Esto es un altímetro casero que hice para medir la
altura de las expectativas que mis padres depositan en mí para poder calcular
cuál será la distancia que recorran sus frustraciones antes de que se desplomen
las ideas que albergan sobre mi futuro».
Yo me quedé que me pinchaban y no sangraba y Lorenzo le dijo: «Noah,
dejá de decir pavadas y andá a jugar a otra parte». El nene se fue con su
altímetro casero a su cuarto y yo me agarré una porción de pastafrola que
estaba muy rica.
Bueno, pero este ejemplo que yo les cuento es para decir que, al fin y
al cabo, la crianza de niños no tiene un manual. Y con todo que Oriana y el
marido son unas personas de lo más atentas y al chico le dan todo. Tiene obra social,
lo mandan al club, a Inglés, todo. Y el niño se expresa bien porque los padres
promueven eso: que hable.
Me quieren presentar a una amiga de ellos, pero yo, en este momento de
mi vida, no estoy pensando en relaciones amorosas o sexuales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario