jueves, 18 de junio de 2026

Idea para una película

 Una película en la que una adolescente con sobrepeso es humillada por el compañero de curso del que ella está enamorada y su ya escasa autoestima se ve machacada al punto de que considera el suicidio.


Sin embargo, al ver la publicidad de un aparato para hacer gimnasia en el hogar, decide ahorrar para poder comprarlo. Así, hasta terminar el ciclo lectivo, y soportando las burlas con estoicismo, logra juntar el dinero necesario y comienza a hacer ejercicios con el ingenio.

A medida que la chica se empieza a ver mejor (según ella) la confianza y la autoestima vuelven a su psique. Pero la soberbia también aparece en su alma porque ella recuerda las humillaciones y ahora siente que la balanza está de su lado.

Entonces, es su madre quien le dice que ella debe ser mejor persona y la joven recapacita, corrige su actitud y deja atrás la soberbia. Se concentra en sentirse bien y en lograr nuevos objetivos ahora que terminó la escuela.

Es así que, con una nueva forma de pararse ante el mund, segura de sí, con iniciativa, comienza la carrera de Administración de Empresas. En la Facultad hace migas con dos chicas de buena posición social y un día se da la situación de que una de estas dos chicas hace un comentario despectivo sobre la apariencia de otra chica que tiene sobrepeso.

La protagonista principal, ante este comentario, opta por no decir nada porque prefiere mantener su conveniente relación. Sin embargo, en otro momento, se acerca a la chica con sobrepeso y le dice que fue muy desubicado el comentario que hizo su amiga, pero la depositaria del desprecio le responde que no le importa en lo más mínimo lo que una persona por la que no tiene el menor interés le pueda decir.

Por las dudas, todavía no pensé ningún nombre, primero quiero tener bien armada la trama y después, recién, voy a poner nombres.

La chica ante la respuesta de la muchacha con sobrepeso siente admiración, pero una cuota de envidia se mezcla con esa admiración. Sin embargo, no deja que nada se interponga en su camino al éxito y sigue estudiando hasta que se recibe.

Con su título, el mundo laboral la espera y ella entra por una puerta principal. Empieza a trabajar en una empresa importante y ese trabajo le permite comprarse su primer auto que es usado, pero ella lo ve como un primer logro. Y sigue su empinado camino de esfuerzo.

Luego de dos años, obtiene un ascenso y esto le permite acceder a un crédito para comprarse una casa y ve que su presente le satisface. No obstante, pocas veces sonríe y, si lo hace, siempre es siguiendo un protocolo social.

Una noche va a un club nocturno y atrae las miradas de varios hombres y algunas mujeres. Ella se da cuenta y lo disfruta porque estas miradas no son de desdén sino de deseo. Se acerca a la barra y pide un trago.

Con el vaso en una mano, da una media vuelta y choca contra un joven muy apuesto. Derrama la bebida sobre la camisa del muchacho y se deshace en perdones y ofrece invitar un trago, pero el tipo, al ver lo hermosa que es, le dice que todo está bien y le invita él un trago.

Ella acepta con una sonrisa y empiezan a charlar. Él le dice su nombre y ella le dice uno que no es el real, pero luego de otro trago le dice su verdadero nombre.

Esa noche, el hombre le da su número de teléfono y ella se lo guarda. No pasa más que eso y transcurren varios días.

En el transcurso de estos días, la muchacha sigue trabajando y averigua todo lo que puede sobre el tipo que conoció. No le resulta difícil porque este publica toda su vida en las redes sociales.

De esta manera, logra hacerse una noción muy exhaustiva del sujeto.

Entonces, ella lo llama.

Acá hay una elipsis y ya son novios, pero ella le dice que quiere ir despacio. Entonces, luego de tener relaciones sexuales en la casa de su pareja, ella vuelve a su vivienda.

Pasan unos meses y ella le dice que quiere vivir con él porque ya está lista para dar ese paso. Ella lo conoce muy bien y sabe todo lo que tiene que hacer u decir para seducirlo.

Luego de un año, ella le comenta que quiere tener un hijo. Le dice que los dos están bien en cuanto a la estabilidad económica y que tener un hijo es lo que siempre deseó. El hombre, desbordado de alegría, le dice que estaría orgulloso de ser el padre de su hijo.

La chica queda embarazada y el tipo está feliz porque tiene a la novia perfecta y está esperando un hijo. Sin embargo, tiene un revés cuando es despedido de su trabajo porque descubrieron unas adulteraciones en los registros de ingresos que él había realizado.

Ante esta mala noticia, su novia, lejos de increparlo, le dice que todo estará bien y que con su dinero podrá mantenerlos a los tres cuando nazca su hijo. No obstante, le dice que su padre puede ofrecerle un trabajo en su taller mecánico si le parece buena idea.

El padre de la chica le ofrece trabajo a su yerno, este lo acepta, pero en este nuevo trabajo no tiene la seguridad y la solvencia que tenía en su empleo anterior y se encuentra torpe e inepto. Esto le provoca muchos nervios y ansiedad porque se siente juzgado por su suegro.

Finalmente, nace una niña y la felicidad es inconmensurable.

Pasan dos años en los que el muchacho sigue trabajando para su suegro y sigue enamorado de su novia. Además, su hija crece sana y fuerte y él se emociona cuando le dice «papá».

Una tarde, cuando vuelve del taller mecánico, ella lo está esperando con su hija en brazos y le dice: «Estaba segura de que no te ibas a acordar de mí, pero me sorprende hasta qué punto tu indiferencia fue capaz de cegarte».

Y ahí, ella le cuenta quién es: la chica con sobrepeso a quien él humilló en la escuela. Le cuenta que planificó toso durante mucho tiempo. Que no fue casual el encuentro en el club nocturno, que ella hizo que lo despidieran. Que nunca lo amo.

El muchacho empieza a llorar y ella le dice: «Te debés sentir humillado. Así me sentí yo».

Antes de que el tipo pueda decir algo, la chica saca un arma, mata a la niña y se mata ella.

Después voy a pensar en otros detalles, pero sería eso. Básicamente.

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