viernes, 17 de agosto de 2018

¿Cáncer?


Y una noche estás en la fiesta que organizó el amigo, de un amigo, lo típico, pelotudos que le tiran hielo al escote de las minas, minas que se dejan tirar hielo... Vos, totalmente aburrido, elegís la que parece más fácil, del autoestima por los tobillos, hasta donde le querés bajar la tanga, y te la llevás a un cuarto vacío.
Entonces te llega la cachetada cuando la mina se arrodilla para chuparte la pija y te pasa la lengua por las pelotas y te dice: “¿Esto un quiste en tu testículo izquierdo?” Y todo tu mundo se viene abajo en un segundo.
Un tipo te va a tocar las pelotas, te van a hacer una ecografía de las bolas... Vas saldar deudas, le vas a decir al amor de tu vida que te mandaste cualquiera, que ojalá las cosas hubieran sido diferente, que vos lo estropeaste todo. En algún punto te desviaste del camino... Vas a llamar a tu hermana que se fue a París y le vas a decir que la amás, que siempre pensaste que ella era la mejor entre los dos... Le vas a pedir que no se saque una foto con la torre de fondo porque ella sabe que es un cliché de mierda.
En fin... La mina sigue arrodillada pero... Te acaba de sugerir que tal vez tengas cáncer en las pelotas así que, se te deprime la pija. No sabés cómo reaccionar... ¿Un quiste? De ninguna manera... Te tocás... Palpás. Sí, sentís algo. Estás fregado... ¿Cómo es el asunto con el cáncer de bolas? ¿Te van a meter radiación?
La palabra “cáncer” empieza a bombardearte. Al cáncer siempre lo tuvieron otros, no vos.
¿Te van a castrar? ¿Vas a perder los testículos? Peor: ¿vas a perder uno solo? Te preocupa que la cosa quede despareja... Tener uno solo es como... Ser un tuerto genital... Algo así.
Te subís los pantalones y te vas a tu casa. Borracho. Drunk on the moon...
Es la primera noche del resto de tus días y la querés pasar solo. Desconectás el teléfono.
Mirás una Biblia de reojo pero... No, de ninguna manera... Te fumás un porro, tomás cervezas... Hacés chistes con el cáncer, siempre los hiciste y no querés ser un hipócrita ahora...
¿Y si resulta que no era nada? Seguro la hija de puta aquella te hizo sugestionar...