domingo, 19 de agosto de 2018

Hendrix Pub


Una noche quisiste que nos fuéramos a pegar un tiro al baño de mujeres del Hendrix Pub, esa noche nos amamos, creo, como nunca. Y nos preguntábamos qué sería de nuestros héreoes si siguieran vivos... Brindamos a la salud de Jimi, Janis, Brian... Pero también brindamos a nuestra salud, o lo que quedaba de ella, mientras yo te seguía.
Una noche decidimos que la mierda se fuera por el sumidero... La ciudad ya no era la misma, nosotros no éramos los mismos y todo nos quedaba tan raro. Vos tenías una botella de Jim Beam, tenías una remera de Lou Reed y el Paraíso en la boca... Yo... Yo solo te tenía a vos y una bolsa de tornados.
Entonces pensamos en la turbulencia del amor, el rock, y pensamos en que todos tenemos una bala con nuestro nombre; pensamos en nosotros dos y eso fue tragicómico... Y nos besamos con los labios dormidos de cocaína pero no nos perdimos ningún detalle; mi mano buscando tu culo y tu pierna como una enredadera.
Pensamos que aquella era la mejor manera de morir y pensamos que ya habíamos escuchado el mejor rock que se había hecho... Pensamos en aquella vez que le robaste el auto a tu padre y nos fuimos a un motel... Pensamos en aquella vez que la vimos a mi mamá coger con el director de la escuela. Pensamos en aquella vez que nos colamos en un antro para mayores carneteando identidades que truchamos... Pensamos en todo el sexo que habíamos tenido.
Una noche quisiste que nos besáramos por última vez en el baño de mujeres del Hendrix Pub; después dejamos que toda la mierda se fuera por el sumidero... Nos fuimos por la rejilla...
Fue la forma más dulce de morir.