sábado, 28 de marzo de 2026

Animal

 Estaba pensando hoy en la simbología del animal y las diferentes connotaciones, negativas o buenas que tiene el concepto. En el paradigma «coger» + «animal» hay una carga erótica del sexo viril y... (¿voy a introducir un hapax legomenon?) mesalínico. Salvo, claro, que una o más de una de las partes involucradas en el festín empiece a hacer ruidos de animales y ahí la cosa se pondría rara. O no... Por ahí hay un fetiche con eso...
Pero en el paradigma «patear» + «animal» estamos ante un jugador de fútbol de cuestionable calidad deportiva.
Por supuesto, hay animales asociados a la cobardía como la gallina, al coraje como el león, a la astucia como el zorro y así podríamos seguir aumentando este catálogo. De nuevo, todo es connotación.
El que no se hace mucho drama con esto y puede usar un mosquito para manifestar algo grande es Alá por en el Corán podemos leer: «Dios no se avergüenza de utilizar como símbolo un mosquito o algo de mayor importancia».
Esta esa famosa sentencia que se le atribuye a Erasmo de Rotterdam: «Las águilas no cazan moscas». Esa está buena si sos alguien importante como... El capo de una familia genovesa y un chichipío viene y te dice: «Jefe, fefe, fulano está hablando mal de usted», pero si sos un perejil, ¿quién carajos te pensás que sos?
Ese animal político, el ser humano... ¿Por qué el Dios judeocristiano se hizo hombre y no animal? ¿Eh? Me permito dudar aun por encima de los límites cartesianos.
¿A cuento de qué venía todo esto?
Yo estaba pensando en este temita de los animales y la connotación y la cuestión del animal que cada uno elige para que lo represente y creo que nadie elegiría a la tortuga aunque la tortuga le ganó a la liebre en la fábula así que tenemos algo bueno ahí...
Ahora, en serio, la tortuga Bert que les enseñaba a los niños a ponerse a salvo porque EN CUALQUIER MOMENTO podía caer una bomba nuclear... Vamos a ser honestos, gente. En serio. Porque si la idea es disparar la paranoía infantil no me pongan a una tortuga, epítome animal de la tranquilidad y el sosiego.
Me imagino esto:
-En cualquier momento puede caer una bomba nuclear y podemos morir todos.
-¿Estás paranoico con eso?
-Muy. Mucho.
-¿Qué vas a hacer?
-Y a lo mejor me armo un bunkercito... De a poco. No es que me voy a volver loco construyendo de un día para otro. Todo a su tiempo.
-No... Por supuesto... Claro.

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