La torta de Minerva
Hoy me di cuenta de algo y es que nunca usé seriamente la expresión
“una de cal y una de arena” porque, me parece, nunca se dio el contexto. Quiero
decir que nunca me pasó algo bueno seguido de algo malo. ¿O es al revés? ¿Cuál es
la buena, la cal o la arena? No tengo la menor idea.
Igual… Todo eso es muy de la corriente del karma y todo eso
que a todo lo malo le sigue algo bueno o al revés y no creo nada en esa bosta
que es todo filosofía de revista Cosmopolitan y mi cerebro tiene como una
especie de AdBlock para esas pelotudeces.
Seguramente ustedes pensarán: “Está mezclando todo porque no
tiene idea de lo que habla” y la respuesta es que sí. Estoy mezclando todo
porque no tengo idea de lo que hablo y es porque me importan dos anos todo ese
tema.
Y así fue como Cacho se fue quedando solo en la vida porque
era un amargo de mierda y terminó cayendo en las redes de la drogadicción hasta
que lo encontraron muerto en una pensión…
Bueno, esperemos que no. Alto karma sería.
La cal y la arena…
Hay que reconocer que la expresión esa la podés meter en
cualquier charla y hasta podés mentir, total… Yo porque soy medio inoperante
pero seguro hay gente más viva que hasta inventa algo y la remata con eso. No
sé, a ver:
-Así que, si todo sale bien y el tumor se reduce un poco
más, me operan a fin de mes.
-¡Qué bueno!
-Sí, el tema es que tal vez pierda el pulmón.
-Uh…
-Y… Una de cal y otra de arena.
A mí no me sale.
A ver… Tampoco es que por eso me vaya tan mal en la vida. No
es que tengo una mala relación con mi padre, que tenga tuberculosis, no tengo
pesadillas con engranajes burocráticos… Aunque la vida me parece tan absurda a
veces… Como sea…
Y después hay otra
que tampoco usé nunca y es: “no hay mal que por bien no venga” y esa ya me da
bronca. Esa me dan ganas de agarrar un Tramontina porque la de la cal y la
arena es como que establece una sucesión
sin relación de causa y efecto: te pasan cosas buenas y cosas malas que pueden
tener que ver o no, en cambio esta otra es muy de pelotuda que hace
meditaciones guiadas.
-Así que, si todo sale bien y el tumor se reduce un poco
más, me operan a fin de mes.
-No hay mal que por bien no venga.
-¿C… Cómo? ¿Qué dijiste, la concha de tu hermana?
Pero seguro que esa expresión quedaría muy bien durante un
concurso de tortas de alguna sociedad de fomento o durante el matebingo de
alguna parroquia.
-Bueno, bueno. Acá vamos a probar torta rogel de Minerva.
-¿Te enteraste que se quebró la cadera doña Elvira?
-Dios me libre y me guarde…
-Ahora el nieto la tiene que llevar alzada para que haga caca.
-Ay, mi ángel… Pero no hay mal que por bien no venga.
-Es como vos decís, Teresa.
-Lo noto medio seco al rogel, Minerva.
Qué sé yo.
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