jueves, 10 de junio de 2021

La torta de Minerva

 

Hoy me di cuenta de algo y es que nunca usé seriamente la expresión “una de cal y una de arena” porque, me parece, nunca se dio el contexto. Quiero decir que nunca me pasó algo bueno seguido de algo malo. ¿O es al revés? ¿Cuál es la buena, la cal o la arena? No tengo la menor idea.
Igual… Todo eso es muy de la corriente del karma y todo eso que a todo lo malo le sigue algo bueno o al revés y no creo nada en esa bosta que es todo filosofía de revista Cosmopolitan y mi cerebro tiene como una especie de AdBlock para esas pelotudeces.
Seguramente ustedes pensarán: “Está mezclando todo porque no tiene idea de lo que habla” y la respuesta es que sí. Estoy mezclando todo porque no tengo idea de lo que hablo y es porque me importan dos anos todo ese tema.
Y así fue como Cacho se fue quedando solo en la vida porque era un amargo de mierda y terminó cayendo en las redes de la drogadicción hasta que lo encontraron muerto en una pensión…
Bueno, esperemos que no. Alto karma sería.
La cal y la arena…
Hay que reconocer que la expresión esa la podés meter en cualquier charla y hasta podés mentir, total… Yo porque soy medio inoperante pero seguro hay gente más viva que hasta inventa algo y la remata con eso. No sé, a ver:
-Así que, si todo sale bien y el tumor se reduce un poco más, me operan a fin de mes.
-¡Qué bueno!
-Sí, el tema es que tal vez pierda el pulmón.
-Uh…
-Y… Una de cal y otra de arena.
A mí no me sale.
A ver… Tampoco es que por eso me vaya tan mal en la vida. No es que tengo una mala relación con mi padre, que tenga tuberculosis, no tengo pesadillas con engranajes burocráticos… Aunque la vida me parece tan absurda a veces… Como sea…
 Y después hay otra que tampoco usé nunca y es: “no hay mal que por bien no venga” y esa ya me da bronca. Esa me dan ganas de agarrar un Tramontina porque la de la cal y la arena es como que  establece una sucesión sin relación de causa y efecto: te pasan cosas buenas y cosas malas que pueden tener que ver o no, en cambio esta otra es muy de pelotuda que hace meditaciones guiadas.
-Así que, si todo sale bien y el tumor se reduce un poco más, me operan a fin de mes.
-No hay mal que por bien no venga.
-¿C… Cómo? ¿Qué dijiste, la concha de tu hermana?
Pero seguro que esa expresión quedaría muy bien durante un concurso de tortas de alguna sociedad de fomento o durante el matebingo de alguna parroquia.
-Bueno, bueno. Acá vamos a probar torta rogel de Minerva.
-¿Te enteraste que se quebró la cadera doña Elvira?
-Dios me libre y me guarde…
-Ahora el nieto la tiene que llevar alzada para que haga caca.
-Ay, mi ángel… Pero no hay mal que por bien no venga.
-Es como vos decís, Teresa.
-Lo noto medio seco al rogel, Minerva.
Qué sé yo.

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